Controversia a lo mexicano

ControversiaRudael Farradá y Albertico Rojas han pegado fuerte en el público con sus controversias a lo mexicano. El éxito va más allá de presentaciones en el estelar programa de televisión Palmas y Cañas y que se repite en los diversos escenarios de la provincia.

“Estamos satisfechos, afirma Rudael, con la acogida que nos ofrecen; precisamente los espectadores han sido los principales promotores de esta manera de cantar, nos alientan. Son en muchos casos melodías que la gente conoce, cantan, tararean con nosotros, eso crea un ambiente muy favorable de comunicación con los artistas”, asegura.

Albertico simpatiza con la décima que bien representa y con la música mexicana. “Cada presentación junto a Rudael es un éxito, el público lo agradece y quedamos complacidos ambos. Son numerosos los lugares visitados por el reclamo de las personas que aman este género”, dice.

Por Xamir García

Documental sobre punto cubano (+Versión en Inglés)

punhtogLos niños de los talleres de Repentismo, asociados a la Casa de la Décima de Mayabeque, figuran entre los seleccionados a nivel de país para formar parte de un documental en defensa del punto cubano.

Es el primer audiovisual que se realiza con infantes, después de la declaración del género como patrimonio inmaterial de la humanidad, el pasado año. Tiene como principal objetivo destacar su impronta en la música tradicional cubana.

El documental, auspiciado por el Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, presentará a los niños tonadistas y tocadores de varias regiones de la Isla, incluida la demarcación, donde el punto cubano tiene gran arraigo y popularidad.

Además de las actuaciones, el material recoge los criterios, que sobre la tradición, tienen sus más jóvenes defensores en el territorio, quienes formarán parte de la grabación de un disco ortodecimante, en agosto venidero, vinculado a la labor de reconocimiento y promoción de este género.

Por María Amalia Pérez

Documentary on Cuban point

The children from the Repentismo workshops, associated with Casa de la Décima de Mayabeque, are among those selected at the country level to be part of a documentary in defense of the Cuban point.

It is the first audiovisual that is made with infants, after the declaration of gender as intangible heritage of humanity, last year. Its main objective is to highlight its imprint in traditional Cuban music.

The documentary, sponsored by the Ibero-American Center of the Tenth and the Improvised Verse, will present the tonnada players and toilets of various regions of the island, including the demarcation, where the Cuban point has great roots and popularity.

In addition to the performances, the material collects the criteria, which on the tradition, have their youngest defenders in the territory, who will be part of the recording of an orthodecimante album, in August to come, linked to the work of recognition and promotion of this gender.

Translation By Naylet Santiago

A ritmo de bolero

boleros_de_oro_2018El Festival Boleros de Oro, traza un arco por toda la Isla, comenzando en el oriente hasta arribar a occidente (del 19 al 24 de junio), particularmente Madruga, con la simbiosis Bolero-Danzón que recuerda a los Urfé.

Desde 1987, las actuales Artemisa y Mayabeque, son subsedes de ese evento nacional.

Sin el aporte de ambos territorios, la historia del Bolero en Cuba sería otra. Surgido en Santiago de Cuba, el último tercio del siglo XIX, con el trovador José Pepe Sánchez, encontró en Luís Marquetti (Alquízar, 1901-1991) su creador más fecundo y reconocido mundialmente. Además de canciones, guarachas y sones, posee más de un centenar de boleros, popularizados por las principales voces cubanas y del mundo, desde Rosita Fornés, Libertad Lamarque, Alfredo Sadel o Luis Miguel. Muchos aparecen en el cine de Cuba, México o Estados Unidos, como piezas acompañantes o argumentos de filmes. Imposible olvidar Plazos traicioneros, Deuda o Amor qué malo eres en la música universal.

Se honra Mayabeque con una extensa relación de autores e intérpretes que aportaron al género su huella personalísima: Leopoldo Ulloa, de Catalina de Güines (autor de En el balcón aquel), Dominica Verges y Orlando Fierro (de San José de las Lajas), el legendario Arsenio Rodríguez, “el ciego maravilloso” (La vida es un sueño), de Güines, así como algunas aportes de Bebo y Chucho Valdés (Quivicán), Aida Diestro (San Nicolás), Néstor del Castillo y Orestes Macías (Bejucal) y el inolvidable Lino Borges (Batabanó),

Los Festivales Boleros de Oro en su camino por Mayabeque han homenajeado a prestigiosas figuras del género, han revelado nuevos talentos y reconocido a nuestros creadores (Nelson Marchena, Pedro Oliva, Aida Zertucha y Rey Acosta, entre otros).

Y lo más importante: el público ha crecido y conocido mejor los valores de su cultura y su Nación.

Por Omar F. Mauri

Ese reggaetón de mala factura

reggaetónLas canciones comunican, son textos musicalizados. Para algunos  su música es grata y genuinamente encantadora a los sentidos; para otros, sus letras son el elemento clave, palabras que transportan un mensaje. Sin embargo,  un ángel oscuro habita en algunas composiciones del llamado género Reggaetón, o de otra fusión más joven denominada Trap.

Aunque su música es contagiosa entre jóvenes, determinadas letras arruinan el panorama musical contemporáneo. Me refiero al estilo cargado de frases vulgares, narcisistas, condenatorias y de las llamadas “malas palabras”, disfrazadas con un doble sentido, que muchas veces constituyen ofensas a intérpretes rivales del mismo género o al sexo femenino.

ae73e81297db1fa4b97335c6a2daa596El gusto hacia este tipo de género musical se ha ido generalizando y ya es común escucharlo en celulares, bicitaxis y bafles de centros recreativos nocturnos, aún cuando el Ministerio de Cultura ha encaminado políticas en torno al tema. Y reitero: me refiero solo al reggaetón con textos vulgares. La fuerza y empuje de este es asombrosamente popular, incluso entre adolescentes con cierta formación ética a los que no se les oiría decir ni una sola palabra mal empleada. Hay quien asegura que su manera de pegar se debe al ritmo y no a los textos, o a la imagen de sus intérpretes, proyectada casi siempre con un vestuario ya típico que es asumido como modelo de imitación y que también se suma a la polémica.

Hablemos el mismo idioma

De acuerdo a un estudio reciente, entre los adolescentes cubanos existe una inclinación muy particular hacia este género. Entre otros factores se señalan la condición etárea de  sus propios protagonistas, sus concepciones estéticas, niveles culturales y la intención de ganar la aceptación de este tipo de público: los seguidores y voces líderes del Reggaetón subordinan expresiones tradicionales producidas por los más jóvenes a los nuevos contextos, estableciendo así un distanciamiento de la norma legitimada. Ello interviene en la formación de la identidad lingüística del adolescente, reflejándose en el comportamiento; esta influencia se debe a la legitimidad que alcanzan al verlos representados en espacios de aceptación y prestigio social.

reggaeton-2.jpgDe igual forma, los elementos que el adolescente aprehende a través del discurso de estos cantantes propicia que esos “conocimientos” sean transpolados a otros tipos de interacciones comunicativas con cierta autonomía, algo en lo que coinciden muchos expertos. Estos “códigos” desgraciadamente quedan sujetos a una variante o jerga lingüística que a veces, aunque el adolescente madure, siguen incorporados a su estilo comunicativo: el “perreo”-ese  típico baile que asumen hoy para el Reggaetón las hembras- podría pasar de moda tras la adolescencia, pero vocablos y frases mal intencionadas incorporados a sus hábitos lingüísticos, no.

Actualmente, numerosos espacios públicos con carácter recreativo se convierten en territorios “hostiles” en este sentido, al promocionar hasta el cansancio el estilo más agresivo del Reggaetón de moda. Para los responsables no importan sus códigos ni mensajes subliminares, tampoco importan el poder de penetración de las letras ni la imagen peligrosamente dominante de los reggaetoneros devenidos “cantantes populares”; solo les interesa llenar el espacio a toda costa, que en buen cubano también significa “al precio que sea necesario”.

Hace falta una verdadera comunidad de intereses entre los organismos e instituciones que son depositarios del empuje cultural y recreativo en las comunidades. El consumismo no puede establecerse como una oportuna opción tildada de “cultural” o “recreativa”, con la pretensión de  promover un producto que aunque popular, ocasiona daños en la imagen individual y social.

Reflexione usted, en cómo las palabras son beneficiosas y perjudiciales para el lenguaje, y cómo el acto comunicativo se torna  agresivo y soez, dependiendo de cómo alimentamos nuestra lengua. El poder de la comunicación, como expresé al inicio, es a veces un arma de doble filo.

Por Ernesto M. Sarduy Lorenzo

sansarduy@infomed.sld.cu

Irakere: ¡Tremenda Locura! (+Versión en Inglés)

irakere-cuba-jazz-musicaEl grupo Irakere (fundado en 1973) fue un suceso que conmovió el panorama musical cubano. Algunos secretos de su estilo inigualable, que tanto ha trascendido, podrían hallarse en las tradiciones de esta geografía que hoy constituye Mayabeque.

Perece obvio, si Quivicán es cuna de la extensa familia Valdés (Bebo, Chucho, Mayra Caridad, entre otros), abonó su vocación y recibieron sus primeras lecciones.

Al inicio no tenía nombre, -confesó Chucho Valdés, su fundador y director- solo era una idea en la que trabajábamos: utilizar la percusión folclórica cubana en la música bailable y buscarles timbres distintos y con una característica común: “nuestros”. Fue la primera etapa de Irakere, según reconoce el musicólogo Radamés Giró (*). Básicamente, aquellos instrumentos afrocubanos pertenecían a las tradiciones de nuestra Habana hasta Matanzas.

Desconcertaban sus escenarios repletos de instrumentos (hasta campanas tubulares usaron en Bejucal, 1986) y todos sonaban oportunamente con brillantez y color peculiar en cada pasaje. Tal era su unidad: se miraban y sabían qué hacer. Sus partituras eran lluvias de escalas. ¡Cuán compleja y ardua cada frase, qué virtud de precisión y libertad en la improvisación!

Los integrantes ejecutaban más de tres instrumentos. Jorge Varona: trompeta, frisconio, trombón de pistones, maracas, cencerros y güiro; Carlos Averoff: saxos alto y tenor, clarinete, flauta y percusión menor; del Puerto, bajo, guitarra bajo y tuba; Paquito D´Rivera y Germán Velazco, saxos bajo, tenor, alto, clarinetes y flautas; Carlos Emilio Morales, extraordinario en las guitarras, como Enrique Pla en la batería; Miguel Díaz (Angá) en las tumbadoras, Chucho Valdés, piano, teclados y sintetizadores; Arturo Sandoval, trompeta, cornetín y otros percusivos, y tras la voz inconfundible de Oscar Valdés (a veces acompañado por Mayra Caridad) había un percusionista increíblemente pródigo y creativo (batás, chequeré, tambor yuka, bongó, bombo, pailas cubanas, reja, yanta, campana, maracas, guayo, claves…).

Irakere poseía instrumentos, géneros y armonías de estas tierras: el Danzón de los Urfé (Madruga) y Antonio María Romeu (Santa Cruz del Norte), se escucha en Valle Picadura; las congas de Bejucal con sus rejas y campana (Yo soy de La Habana y 12 y 23), la tumbadora rumbera del Tata de Leguina(Ese atrevimiento y Xiomara Mayoral), así como los sones de Güines (Dile a Catalina y De una manera espantosa) que compuso Arsenio Rodríguez.

Avanzaron como nadie entonces, en el estudio y apropiación de la música afrocubana y del Son a partir de los aportes del Ciego Maravillo soy Chano Pozo en su cercanía con el Jazz, develando además las relaciones del contrapunto y la fuga que late en los distintos géneros musicales de la Isla.

Maestros de altísima creatividad, sólidamente formados en las primeras academias fundadas por la Revolución, insuflaron a la música cubana los recursos más altos y elaborados del mundo, tanto clásicos (Chopin, Vivaldi, Joaquín Rodrigo o Heitor Villa-Lobos…) como populares (Jazz y Rock).

El Jazz para nosotros –continúa Chucho- es uno de los elementos de la música universal que tiene valor y de él hemos extraído muchos factores, al igual que los hemos extraído de los clásicos, de los impresionistas, los contemporáneos, de la música latinoamericana.

En lo cubano, nada le fue ajeno: Contradanza, Rumba, Guaguancó, Son (en todas sus variantes: Susu-suco, Changüí, montuno…), bolero, conga, mambo, cha-cha-chá, etcétera,  e interpretaron en su estilo (hoy se denomina fusión) a Ignacio Cervantes, Ernesto Lecuona y Leo Brouwer, entre otros.Toda la isla sonó en Irakere.

Y toda la Isla bailó con esta agrupación, como con Van Van, la Monumental o la Revé, quizá sin apreciar demasiado que aquella energía telúrica e irrefrenable era de una factura complejísima, elaborada como ninguna otra música bailable y con una decididaproyección universal.

Irakere fue resumen y esencia de todo el siglo XX, pero con muy clara definición de origen: Cuba.

 

Por Omar Felipe Mauri

 

IRAKERE: cuban ajiaco!

The Irakere group (founded in 1973) was an event that moved the Cuban music scene. Some secrets of its unique style, which has transcended so much, could be found in the traditions of this geography that today constitutes Mayabeque.

It seems obvious, if Quivicán is the birthplace of the extensive Valdés family (Bebo, Chucho, Mayra Caridad, among others), he paid for his vocation and received his first lessons.

At the beginning it did not have a name, -confessed Chucho Valdés, its founder and director- was just an idea in which we worked: using Cuban folk percussion in dance music and looking for different timbres and with a common characteristic: “ours”. It was the first stage of Irakere, according to musicologist Radamés Giró (*). Basically, those Afro-Cuban instruments belonged to the traditions of our Havana to Matanzas.
They disconcerted their stages full of instruments (even tubular bells used in Bejucal, 1986) and all of them sounded opportunely with brilliance and peculiar color in each passage. Such was their unity: they looked at each other and knew what to do. His scores were rains of scales. How complex and hard each phrase, what virtue of precision and freedom in improvisation!
The members executed more than three instruments. Jorge Varona: trumpet, frisconio, trombone of pistons, maracas, cowbells and güiro; Carlos Averoff: alto and tenor saxophones, clarinet, flute and minor percussion; del Puerto, bass, bass guitar and tuba; Paquito D’Rivera and Germán Velazco, bass saxophones, tenor, alto, clarinets and flutes; Carlos Emilio Morales, extraordinary on guitars, like Enrique Pla on drums; Miguel Díaz (Angá) in the tumbadoras, Chucho Valdés, piano, keyboards and synthesizers; Arturo Sandoval, trumpet, cornet and other percussive instruments, and after the unmistakable voice of Oscar Valdés (sometimes accompanied by Mayra Caridad) there was an incredibly lavish and creative percussionist (batás, chequeré, yuka drum, bongo, hype, cuban pailas, grille, yanta, bell, maracas, guayo, keys …).
Irakere possessed instruments, genres and harmonies of these lands: the Danzón de los Urfé (Madruga) and Antonio María Romeu (Santa Cruz del Norte), is heard in Valle Picadura; the congas of Bejucal with its grilles and bell (I am from Havana and 12 and 23), the rumba drums of the Tata de Leguina (That audacity and Xiomara Mayoral), as well as the sones of Güines (Tell Catalina and In a way frightening) that Arsenio Rodríguez composed.
They moved forward like nobody else, in the study and appropriation of Afro-Cuban music and the Son from the contributions of Ciego Maravillo I am Chano Pozo in its proximity to Jazz, also revealing the relationships of the counterpoint and the flight that beats in the different genres musicals of the Island.
Teachers of the highest creativity, solidly trained in the first academies founded by the Revolution, infused Cuban music with the highest and most elaborated resources in the world, both classical (Chopin, Vivaldi, Joaquín Rodrigo or Heitor Villa-Lobos …) and popular (Jazz and Rock).
Jazz for us -continues Chucho- is one of the elements of universal music that has value and from it we have extracted many factors, just as we have extracted them from the classics, from the impressionists, from the contemporaries, from Latin American music.
In Cuba, nothing was alien to him: Contradanza, Rumba, Guaguancó, Son (in all its variants: Susu-suco, Changüí, montuno …), bolero, conga, mambo, cha-cha-chá, etc., and interpreted in his style (today it is called fusion) to Ignacio Cervantes, Ernesto Lecuona and Leo Brouwer, among others. The whole island rang in Irakere.
And the whole Island danced with this group, as with Van Van, the Monumental or the Revé, perhaps without appreciating too much that the telluric and irrepressible energy was of a very complex invoice, elaborated like no other dance music and with a decided universal projection.
Irakere was a summary and essence of the entire twentieth century, but with a very clear definition of origin: Cuba.

Translation Naylet Santiago

Nuestros premios en Cantándole al Sol (+Versión en inglés)

01El astro Rey nace para todos. Lo demostró la pequeña María Claudia Hernández Oliva, de Mayabeque, merecedora de los Premios  de Interpretación y de la Popularidad en el Festival Cantándole al Sol 2018, celebrado en el capitalino teatro Lázaro Peña.

Avalan ambos galardones la sensibilidad artística y calidad en la presentación del  tema La Fiesta del Tío Girasol, del autor Jorge del Valle, hijo ilustre de Quivicán.

En declaraciones a la prensa la ganadora del certamen dijo estar feliz de recibir el premio de manos de la prestigiosa escritora Nersys Felipe.

Cantándole al sol“El tema es del género conga-pilón  y a mí me gusta mucho porque habla de que el tío girasol invita a todos a una fiesta que se va a realizar para que las aves se animen un poco porque el año pasado le cortaron el bosque y tenían que pasar un tiempo de felicidad”.

María Claudia también tuvo que bailar. Asegura que “fue pilón, un tema muy movido”.

Los jurados de la versión 2018 de Cantándole al sol otorgaron mención a la creación a la obra Gorgojo Enamorado, de los compositores güineros Manuel Sánchez y Doris Pérez e interpretada por María Karla Amaro.

Por Indira de la O Herrera

 

Our prizes in Singing to the Sun
By Indira La O Herrera

The star King is born for everyone. This was demonstrated by María Claudia Hernández Oliva, from Mayabeque, who deserves the Interpretation and Popularity Awards at the Singing the Sun Festival 2018, held at the capital Lazaro Peña theater.
Both awards are endorsed by the artistic sensitivity and quality in the presentation of the theme La Fiesta del Tío Girasol, by author Jorge del Valle, illustrious son of Quivicán.
In statements to the press, the winner of the contest said she was happy to receive the award from the prestigious writer Nersys Felipe.
“The theme is of the conga-pilón genre and I like it a lot because it talks about the sunflower guy inviting everyone to a party that is going to be held so that the birds cheer up a bit because last year they cut the forest and they had to spend a time of happiness. ”
María Claudia also had to dance. Ensures that “was pylon, a very moving issue.”
The juries of the 2018 version of Singing the Sun awarded a mention to the creation to the work Gorgojo Enamorado, by the güineros composers Manuel Sánchez and Doris Pérez and performed by María Karla Amaro.

 

Tambores de Bejucal a puro Mozambique

TamboresYeyo Mozam Pello Homenaje se titula el disco de Tambores de Bejucal realizado por la Egrem —franca recordación a Pedro Izquierdo, más conocido como Pello el Afrocán, creador del Mozambique y a Robelio Pérez López (Yeyo),fundador y director de la agrupación bejucaleña(desparecido el 13 de agosto de 2016 a 85 años de edad).

“El disco, comenta Alexis Hernández, actual director de Tambores…, cuenta con Emilio Vega, reconocido productor. Las obras se armonizaron cuidadosamente con la inclusión de piano, bajo y tres, ejecutados por instrumentistas de la localidad. Se logra así un tratamiento más elaborado dentro de lo popular y de abierta improvisación en nuestra música bailable de origen afrocubano”.

A la vuelta de 50 años, el Mozambique regresa a un disco que compila 12 obras (las más conocidas de Pello el Afrocán y otras compuestas por Tambores de Bejucal), que sin dudas, se ha empeñado en  difundir y mantener al Mozambique en el gusto de los públicos.

Y es lógico, siendo Tambores de Bejucal una orquesta básicamente de percusión, fundada en las tradiciones centenarias de las Charangas de Bejucal y capaz de interpretar los géneros musicales afrocubanos. Así este género se ajustó a la agrupación como anillo al dedo, tanto como algunas composiciones del santiaguero Enrique Bonne.

Es muy probable que su gran formato orquestal (más próximo al piquete de la conga popular que al del bembé) y su estirpe incuestionable de rumba hayan limitado su presencia en las instituciones y la programación de los medios, para refugiarse poco a poco en los bailes multitudinarios a cielo abierto y carnavales de algunas regiones del país.

Y es que Tambores de Bejucal no solo ha difundido el Mozambique, sino la conga popular, cuya variante local es una de las más complejas y ricas del país. Identificada por su ardua polirritmia, los timbres de las rejas de arado y la campana, así como por toques específicos del tambor, la tradición de las Charangas constituye la raíz nutricia y patrimonio histórico de este grupo musical.

Desde los rescoldos de la memoria (y la nostalgia), el Mozambique festeja con aquel paso procesional e insinuante, la energía infinita de la música cubana.

Por Omar F. Mauri