El amigo poeta

JulitoJulito Martínez no estará físicamente en el escenario que tantas veces estremeció con su décima. La muerte se lo llevó el viernes tres de agosto.

Como siempre sucede con la obra de los grandes poetas sus espinelas no irán al olvido aunque pierdan muchas veces el nombre de su autor.

Habrá quienes la recuerden mientras regresan a casa por el cansado camino de la tarde, o como juglares las canten en la fiesta campesina. Lo cierto Julito, es que no existirá olvido para quien tantas veces alegró el guateque con su contundente décima.

Por Alberto G. Walón

Yo cuando niño le hacía

muecas tristes al espejo,

haciendo el papel de un viejo

y el papel no me salía.

Hoy que con melancolía

envejezco poco a poco,

le hago muecas como un loco,

le manoteo y le riño,

haciendo el papel de un niño

que no me sale tampoco.

Julito Martínez (Jaruco)

Festival de Internacional de Poesía

Festival de la poesíaCon un gigantesco guateque campesino,  la Casa de la Décima de Mayabeque, acogió  la Jornada de Clausura del Festival Internacional de Poesía de La Habana.

El evento  fue auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), el Instituto Cubano de la Música, el Centro Cultural Dulce María Loynaz, la Universidad de La Habana, y el Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado junto a otras instituciones y contó con la participación de más de dos centenares de poetas del país y el mundo.

El programa de esta edición rindió homenaje al Punto cubano, expresión cultural  inscrita en el registro del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por esa razón el comité organizador de la cita entregó un reconocimiento a la Casa de la Décima de Mayabeque por su labor dedicada a fomentar esta tradición en las nuevas generaciones.

Lázaro Palenzuela  Campos, director de esa  institución manifestó su regocijo  y felicidad por el reconocimiento que la tradición ha alcanzado a nivel nacional e internacional. Añadió que cuando parecía que en Cuba los poetas envejecían han resurgido en una cantera de jóvenes que se forman gracias al Sistema de Enseñanza Artística.

“La Décima lleva un mensaje educativo, formador, que instruye y prepara. Nuestros artistas  hoy trasladan a los escenarios un mensaje educativo y formador en defensa de nuestros valores. Demuestra su nivel de convocatoria durante las batallas de la Patria y recientemente llevó un mensaje emancipador a la Cumbre de los Pueblos celebrada en Lima, Perú”, resaltó.

El poeta Karel Leyva Ferrer, coordinador general del Festival manifestó a nombre de los participantes su satisfacción al haber podido compartir con los creadores mayabequenses, no solo allí sino en otros espacios del evento como la Sala Villena de la Uneac y durante el homenaje a Virgilio López Lemus en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís.

Por Manuel Morales Hernández

Jesús Díaz y su amor por la décima

foto-micro-guirtarra.jpgBasta con llegar a Bejucal y preguntar por Tito “el poeta”, cualquiera lo ubica fácilmente. Su nombre completo es  Jesús de la Caridad Díaz González y aunque se considera bejucaleño, nació en San Felipe, Quivicán, el 19 de diciembre de 1957. Su amor por la décima lo convierte en animador constante de cuanto guateque  se organiza en la zona. Hombre sencillo, y sobre todas las cosas excelente compañero, no se considera buen poeta. Para él nada es más importante que expresar las emociones y superarse a sí mismo diariamente. Su décima es la de un guajiro forjado en el fragor de la canturía:

Para hablar de Bejucal/ hay que hablar de Félix Pita,/ el que en literaria cita/ logró fama universal;/del evento cultural/ más grande la región…/ Se debe hablar con pasión/ del coronel Juan Delgado,/ hombre en acero forjado/ que no cabe en un panteón.

Y si de algo presume, no es precisamente de seentirse poeta, sino de estrechar la mano de un amigo, y sobre todo de conocer y compartir con alguno de “los grandes”. No oculta su admiración por improvisadores como los desaparecidos Francisco Riverón Hernández y Francisco Pereira Núñez (Chanchito), y como para “no quedarse atrás” se ha atrevido al cultivo del soneto, estructura que asume como un reto difícil de superar. Miembro del Taller Literario Municipal José María Martínez, tuvo la suerte de encontrar en las historiadoras María de los Ángeles Meriño Fuentes y Aisnara Perera Díaz unas mentoras de lujo, que lo han entusiasmado a incursionar en la escritura:

Cómo te nombro Martí/ sin que me duela la calma,/ cómo me siembro en el alma/ lo que en tus versos leí./ Conservo un canario en mí…/ No tiene tan negro el ojo/ desde que no hay un cerrojo/ encarcelando al amor/ y una flor blanca en tu honor/cultivar puedo a mi antojo.

 Por Juan C. García Guridi