Nada más importante que la sonrisa de un niño

Seis pequeños que no sobrepasan la edad de 17 años, son acogidos en el Hogar para Niños Sin Amparo Familiar, ubicado en el capital provincial.

En el inmueble laboran 22 trabajadores, quienes brindan el amor y los cuidados necesarios a estos menores que por distintas razones no lograron recibir de sus padres.

Dicha institución se trasforma entonces en una gran familia, donde nada resulta más importante que la sonrisa y seguridad de un niño. Allí se garantiza la educación de los infantes mediante el vínculo normal a centros de enseñanza, además de intercambios culturales y festejos en fechas señaladas.

Por Carlos Marcos Calzadilla (carlosm@mayabeque.cip.cu)

 

Anuncios

Natilla Jiménez, ejemplo de talento y entrega

Natilla_Jimenez2Pedro Natilla Jiménez ha sido uno de los más  notables lanzadores que hayan pasado por las páginas del beisbol cubano. Nació en Santa Cruz del Norte, La Habana, el 23 de febrero de 1920 y falleció el 9 de marzo de 1979, en esa localidad.

Sin lugar a dudas, resultó entre los pitchers más dominantes en el amateurismo de la Isla. Con solo 17 años ya había debutado en la Liga Nacional Amateur con resultados impresionantes. Siendo aún de los más bisoños del torneo estuvo muy cerca del liderato de los lanzadores. Su aporte desde la lomita fue decisivo entre las temporadas de 1938 a 1940 para que el Hershey se alzara con la corona. Estuvo tres series más con el equipo y su registro total  fue de 75-25 G y P y 2,20 PCL, de lo mejor en la historia de la Liga Nacional Amateur, adscripta a la Unión Atlética de Amateurs de Cuba.

Internacionalmente participó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, de Panamá 1938, donde conquistó un partido clave frente a El Salvador (4 x 0), donde además disparó un enorme cuadrangular. Asistió a la segunda Serie Mundial Amateur, en La Habana 1939 y fue el mejor pitcher del evento. Resplandeció desde el montículo y a la ofensiva.

En 1943 defendió la escuadra antillana para el V Mundial, fue elegido el más valioso  con la mejor efectividad, implantando un nuevo récord de 30,2 innings sin aceptar carreras limpias. En ese certamen se recuerda un batazo que disparó como emergente frente a Venezuela, sustituyendo al artemiseño Francisco Chito Quicutis, lo que ratificó su categoría de pelotero completo.

Participó en tres temporadas de la Liga Profesional Cubana y en un torneo independiente, con los equipos Habana y Leones. También incursionó en tres campañas de Ligas Menores de los Estados Unidos, con los equipos Portsmouth, Atlanta e Indianápolis. Siempre con buenos resultados y un coraje extraordinario.

Después de su retiro, continuó vinculado con el beisbol.  Al triunfo de la Revolución se dedicó a trabajar como entrenador, incluidas las direcciones de varios equipos, como Orientales, Pinar del Río y Azucareros.  Estuvo al frente de la preparación de los lanzadores del equipo Cuba en Campeonatos Mundiales, Centroamericanos y Panamericanos.

Natilla Jiménez, aquel aquel ejemplo de talento y entrega  fue seleccionado entre los Cien Mejores Atletas del Siglo XX en Cuba.

 

Por Nolys Alfonso Suárez

Vea más sobre Natilla Jiménez

El combate de Moralitos, la salida de un cerco.

27973219_10204441794082823_6411288887665433348_nDurante los meses de enero y febrero de 1896r Máximo Gómez realizaba su famosa campaña en la antigua provincia de La Habana, en apoyo a la invasión de Antonio Maceo a Pinar del Río. Toda la Isla estaba en pie de guerra, pero esta había decaído en el Oriente y Gómez necesitaba entrevistarse con Maceo, quien regresa a la región Occidental el 13 de febrero.

Valeriano Weyler había llegado a Cuba el día 10 y ordena a traer tropas de Oriente, las cuales desembarcan el 15 por los puertos de La Habana y Batabanó, para acumular 25 000 hombres de tropas regulares distribuidas en 10 ó 12 columnas a fin de aplastar a Gómez y Maceo, o empujarlos  hacia Oriente.

El 16 les supone por Melena del Sur rumbo a Güines y mueve sus tropas hacia el este de La Habana, incluyendo una columna de Matanzas que ocuparía San Nicolás; sin embargo, Gómez está al oeste de Alquízar y marcha a la retaguardia de todas las columnas que seguían a Maceo, mientras este ya se adentraba en la zona occidental rumbo al norte.

EI 17, una columna española se atrinchera al Sur de Güines para interceptarlos; pero Gómez avanza en busca de Maceo, quien se interna en el lomerío al norte de Tapaste, para el 18 por la noche, atacar por sorpresa a Jaruco, ciudad convertida en centro de operaciones del enemigo al nordeste de la provincia más rica y defendida por España.

Tras la conmoción del hecho, era inminente un encuentro entre los dos jefes del Ejército Libertador. Al amanecer del día 19, aún humeante Jaruco, incendiado por Maceo, se produce un memorable encuentro entre el Generalísimo y su Lugarteniente en la finca Soto, junto al caserío de El Perú, al oeste de Casigua, tras 43 días de separación, arrastrando tras de sí a todas las columnas enemigas que pululaban por la provincia y ahora formaban un gran círculo a su alrededor.

Entonces ocurre el famoso Combate de Moralitos, el más grande y sangriento en la provincia, donde por única vez pelearon juntos Gómez y Maceo. Pero no pueden romper la defensa de la columna del general Aldecoa, atrincheradas en el ingenio y, con la llegada del General Linares, inician un contraataque.

Tras cinco horas de combate, los cubanos se retiraron escalonadamente hacia el lomerío del norte, dejando el campo ocupado por los españoles; mientras en las lomas del oeste Adolfo del Castillo, jefe mambí del centro, se interpone a la llegada de la columna del Coronel Segura.

Desde San José de las Lajas acude la columna del coronel Tort y de Jaruco parte la de Hernández Ferrer para atacarlos al atardecer en Catalina de Güines, pero Maceo contiene al primero y la escolta de Gómez, en heroica carga, rompe el cerco del segundo para abrir paso a toda la tropa que se salva bajo el manto protector de la noche.

Las bajas cubanas pasaron de cien y Gómez se retira con los heridos hasta el oeste de Nueva Paz. El brigadier Rafael de Cárdenas lleva la impedimenta   para las Escaleras de Jaruco. Maceo se queda atrincherado en las ruinas del ingenio El Gato y provoca con exploradores al Coronel Tort para tomar el desquite cuando este le ataca causándole muchas bajas.

El 21 Juan Bruno Zayas contacta con Gómez en el ingenio La Conchita y el 22, acampados en el central Nueva Paz, extienden y legalizan grados militares para dar por concluida la campaña. Gómez regresaría a las Villas, mientras Maceo hace una incursión al norte y centro de la campiña habanera, dando guerra 30 días en 20 combates, hasta el 13 de abril en que se encaminó a Pinar del Río, y frustra las ilusiones de Weyler.

La rápida concentración y diseminación del Ejército Libertador no dejaba que las columnas enemigas de ocupación en las ciudades y las de operaciones en el campo, se juntaran. Esta vez, ocho de ellas estaban en los poblados de la comarca y otras seis; tras Gómez y Maceo ­no lograr sus propósitos de coparlos en la cercanía de San José de las Lajas el 19 de febrero de 1896.

Esta acción hubiera significado un rudísimo golpe a la Revolución, pero no obstante las bajas sufridas, demostró la indomable tenacidad cubana, lo flexible de la organización militar insurrecta, y la capacidad de los jefes cubanos que, con inferior número de hombres, supo eludir la numerosa fuerza enemiga concentrada a su alrededor, ganando el tiempo estratégico necesario para hacer fracasar los planes del mando español y obtener la victoria final en la guerra por la independencia.

 

Por Daniel Martínez Quintanal

Recorrió Raúl industria y escuela militares en Mayabeque (+ Video)

Raúl-visita-MayabequeEl General de Ejército Raúl Castro Ruz recorrió hoy la Empresa Militar Industrial “General de Brigada Francisco Cruz Bourzac” y la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, ambas instituciones de la provincia de Mayabeque.

Lo acompañaron en el recorrido el Segundo Secretario del Partido, José R. Machado Ventura, el Primer Vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, el Ministro de las FAR, Leopodo Cintra Frías, el Ministro de Economía, Ricardo Cabrisas, y el Ministro del Interior, Julio César Gandarilla.

Raúl conversó con los principales directivos y trabajadores de la gran empresa militar que está integrada por 16 unidades productivas. Esta empresa ha entregado importantes producciones de bombillos led y elementos de techo para la recuperación en el país de los daños dejados por el huracán Irma. También aporta otras importantes producciones al país.

En la escuela militar, Raúl y sus acompañantes recorrieron aulas y otras instalaciones y compartieron con sus estudiantes y profesores. En esta institución se forman bachilleres para las carreras militares, procedentes de Mayabeque e Isla de la Juventud.

Amplíe la información con este reporte del NTV:

Tomado de Cubadebate

¿Somos educados?

001_smallEn una ocasión conocí a un campesino que nunca llegó a terminar sexto grado, sin embargo, era una de las personas más educadas que he visto; hablaba en voz baja, si iba a pasar entre dos personas que conversaban, pedía permiso; jamás cruzaba la entrada a una casa si no se lo solicitaban y se quitaba el sombrero al entrar. En la mesa no comenzaba a comer hasta que todos fueran servidos. Era habitual escucharlo decir: gracias, buenos días, por favor, pase usted primero…

En nuestro país tenemos mucha instrucción, pero nos falta ser más educados; creo que la educación formal tomó vacaciones, porque está resultando difícil dar con ella. Recuerdo que en mis tiempos de Primaria la Educación Cívica era una asignatura y si cualquier persona mayor

nos llamaba la atención, avergonzados bajábamos la cabeza sin chistar ¿ha visto algo así hoy en día?

La educación formal o cívica,  no es algo que se deba enseñar solo en la escuela, sino que debe inculcarse desde la cuna y cultivarse en el ámbito familiar. Hace unos días presencié cómo un adulto reprendía a varios niños en el parque, uno de ellos exclamó “¡eh, pero qué le pasa al viejo loco este!”, los otros, con grandes risotadas, le dieron la espalda al señor y siguieron en lo suyo. Creo es tarea de todos trabajar en conjunto para combatir ese mal que ha tomado posesión de la mayoría de nuestros infantes.

En la primera década del Triunfo Revolucionario muchos profesionales y técnicos abandonaron el país, entre ellos maestros y profesores de vasta experiencia; no quedó otro remedio que buscar rápida solución al problema y, teniendo en cuenta la respuesta de la juventud a la Campaña de Alfabetización, se volvió a solicitar la participación de jóvenes para formarlos rápidamente como maestros.

maleducadoLa medida fue una solución, pero no un remedio, pues a partir de ahí comenzaron a aparecer ciertos baches, producto de la premura y, poco a poco, generación tras generación, se fue perdiendo el respeto, por parte de los padres hacia el maestro o el maestrico, como empezaron a llamarlos.

Han pasado los años y el nivel de instrucción de los educadores ha crecido, muchos jóvenes enfrentan esa tarea en la actualidad, desde luego, con mejor preparación a los de aquel entonces; pero a la instrucción. Con el decursar del tiempo, la educación formal ha ido quedando atrás y hasta el trato de los maestros para con los alumnos ha cambiado.

Era habitual que si un estudiante llegaba a la casa quejándose de que un profesor le había dado un cocotazo, recibiera otros tres de sus padres, “si el profesor te dio no fue por gusto ¡Algo hiciste, así que toma!” Ahora es al revés, si el maestro tan solo le da una palmadita por el hombro al niño, ahí van los padres contra el educador.

Recuerdo, en la década de los ΄50, una pequeña escuelita particular, donde el pedagogo era famoso por meter en cintura a los más descarriados, por su mano dura en la enseñanza.

Aquel educador era venerado y bien pagado por los padres, pues sus educandos salían de la escuela con buena instrucción y un alto grado de educación.

Casi todos los padres tienen como lema que su hijo tendrá lo que él no pudo tener y lo consienten en demasía, permitiéndole cosas que están muy lejos de educarlos debidamente. Ningún extremo es válido, no debemos ser  demasiado duros, pero tampoco demasiado blandos; trabajemos todos por rescatar la Educación Formal y creando nuevas formas acordes al desarrollo tecnológico de las nuevas generaciones, pero nuestro objetivo principal debe ser la verdadera educación de nuestros hijos.

Por Julio P. Coto

Amor a toda prueba

Amor pasional 1Uno de los escritores simbolistas franceses -Arthur Rimbaud- sostuvo que no existe amor como sentimiento de impulso romántico, sino atracción carnal y deseo sexual: instintos estos perfectamente confundibles.

Este poeta, de existencia tormentosa y complicada, prefirió renegar de las pasiones amorosas privando al corazón de esos misterios que lo atan a otra persona. Sin embargo, el amor sí existe, por más que cambien los tiempos o se petrifiquen algunas almas.

En ocasiones se hace difícil medirlo o domesticarlo, y acomodarlo suele ser el mayor de los errores. En su ilimitada esencia, el amor nos crea ataduras que pueden ser cordiales y soportables en su justa medida.

Amor pasionalRecuerdo que Martí expresó en Abdala su amor a la Patria al sentenciar: es el odio invencible a quien la oprime/es el rencor eterno a quien la ataca. Más aún, la sociedad crea lazos únicos que superan, en algunos pasos, la pasión de parejas, como por ejemplo el que se profesa a los padres, hijos, abuelos, amigos, mascotas y al espacio donde crecimos.

Precisamente porque el amor no está sujeto a un molde específico, comparto estos ejemplos que pueden reflejar las pasiones incondicionales. Como un perro que al morir su amo, acompañó el sepelio y, tras marcharse todos, se quedó para siempre junto a la tumba o el anciano que todavía le da muestras de amor a su octogenaria esposa aunque esta haya perdido la memoria.

O la resistencia de los esposos Rosemberg, en cuyas cartas cruzadas mientras aguardaban la pena de muerte, se vislumbra la responsabilidad de salvarse ambos con la luz de ese amor mutuo, fortalecido pese a las circunstancias adversas.

Tanto amó el maestro de la cuentística latinoamericana    Horacio Quiroga a la selva argentina, -a ese entorno agreste y natural-, que prefirió vivir dentro de ella hasta su muerte, rehusando al contacto urbano y estableciendo su hogar en aquel escenario rural e intrincado de la provincia de Misiones.

En la India, el Tah Mahal constituye un monumento al amor con una sorprendente riqueza en sus detalles arquitectónicos, construido por un soberano musulmán en honor, a su esposa favorita, quien falleció en el parto de su decimocuarta hija. Su muerte devastó tanto al emperador, que ordenó cortarles las manos a todos los constructores para que jamás pudiesen erigir palacio similar, y al morir él, pidió ser depositado junto a la tumba de aquella mujer a quien había amado por encima de todas.

Por Ernesto M. Sarduy Lorenzo sansarduy@infomed.sld.cu

Cuando el recuerdo desvanece

recuerdo que se desvanece 1

Eva comenzó a quedarse dormida en cualquier lugar sin razón aparente. En ocasiones tomaba la silla de toda la vida y descansaba el cuerpo con su ropa despeinada en la terraza, al calor del atardecer y mirando fijamente al horizonte.

Como de costumbre, Alfredo le hablaba de todo y nada desde el pasillo que llevaba a su pequeño espacio. Conversaban sobre los avatares de la vida y lo último que había acontecido en la polvorosa barriada que habitaban por casi 40 años.

Sin embargo, Eva no se atrevía a desafiar el sonido del silencio últimamente. Alfredo alzaba la vista y ella dormía profundamente.

Era costumbre compartir juntos los mejores audiovisuales de la semana. Alfredo nunca escatimó para emitir su opinión cuando la emoción del momento así lo requería. Eva lo hacía callar de sopetón, alegaba que no podía prestar atención. Después le regalaba el cálido beso de siempre, que con el paso del tiempo se esfumó.

recuerdo que se desvaneceEva empezó a recibir cuidados y tratamientos contra el Alzheimer. Un mal ha dañado su memoria y, sin querer, ha roto el corazón de Alfredo. Ella, en su afán de no olvidar, lleva aún en su mano una de las cartas de amor que recibió de su esposo cuando eran novios.

A pesar del avanzado estado de la enfermedad que hoy padece, esta no ha podido con el amor que el anciano siente.

Cierto día Alfredo necesitó curar una herida en la mano, la cual se había hecho mientras trabajaba en el jardín que Eva soñó para su hogar. Tenía bastante prisa. Fue el instante en que el doctor le preguntó:

-¿Qué le urge a usted, abuelo?

Alfredo respondió que debía llegar temprano a su casa para almorzar con su mujer, quien tenía Alzheimer.

recuerdo que se desvanece2Al vendar la lesión, el médico indagó nuevamente sobre si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde. Alfredo confesó que no. Eva ya no lo conocía.

Acto seguido, el galeno volvió a curiosear:

-¿Por qué tiene necesidad de acompañarla en cada momento?

El hombre de ojos cansados lo miró dulcemente y con palmaditas de agradecimiento en la espalda le dijo:

-Eva no me recuerda, pero yo sé muy bien todavía quién es mi mujer.

Por Carlos Marcos Calzadilla carlosm@mayabeque.cip.cu