El tortuoso camino de la feria

El precio de las ofertas a la población en las ferias agropecuarias municipales es tema recurrente entre quienes tienen la necesidad de acudir a estos mercados.

Hay en el mostrador no pocos productos sin calidad pero que siguen costando como el primer día y otros que triplican su valor real.

Estos temas fueron constatados durante un recorrido de nuestro equipo de prensa durante este  fin de semana por Melena del Sur, Güines y San Nicolás.

La población necesita acudir a estos lugares que se convierten en una de las pocas opciones para conformar la mesa, y el vendedor lo sabe. Aparece la anarquía de los precios que algunos instauran en sus tarimas ante la ausencia de un control estatal que los llame al orden.

Lázaro García: “Nada tiene que ver en muchos casos la calidad con lo que cuesta un producto. Es abusivo unas pocas cebollitas en 25 pesos, y como no hay más, se hace imprescindible comprarla para llevarla a casa.

“Pienso que ante los bajos salarios el Estado debe aplicar políticas reguladoras de precios que están obligados a cumplir comerciantes estatales y privados”.

Leopoldo Domínguez: “No hay más remedio que priorizar las necesidades extremas del hogar. Es importante lograr una mayor participación en el mercado de todas las formas productivas, incluyo la agricultura urbana que aún es discreta en estos avatares.

“Más comida en los mercados pienso que sea la única fórmula para ganar la batalla de los precios.

“La agricultura en todas sus formas productivas está en condiciones para elevar las entregas de viandas, hortalizas, granos y frutas en una provincia como la nuestra que cuenta con alto potencial y apoyada por centros científicos que le permiten llevar a pie de surco lo más novedoso de la ciencia y la técnica”.

Reinaldo Ravelo: “La competencia de los verdaderos productores o sus representantes con los ilegales que proliferan a su libre albedrío es otro de los problemas que abundan en el espacio de la feria al no existir un efectivo control de los inspectores.

“El productor honesto ve como los malhechores venden a sobre precio cualquier cosa y no pasa nada. Las instituciones responsabilizadas tienen que tener más exigencia y saber lo que está pasando para poder buscar alguna solución”.

Oriol Martínez: “Cuando usted visita las ferias de fin de semana en varios municipios de la provincia se percata que los precios apenas varían en unos pocos pesos. En muchos casos para nada importa la calidad del producto.

“Hay que regatearle al vendedor los cuatro pesos, de lo contrario te tumba. Pero el consumidor siempre está en desventaja. Creo que las ferias están necesitadas de mayor control, organización, por los factores que tienen que ver con un tema de tanta importancia como es la alimentación del pueblo”.

Juan Carlos Herrera: “Opino que a las ferias se pueden incorporar otros servicios de manera regular y bien organizada como la gastronomía, la reparación de equipos domésticos, mayor participación de los cuentapropistas.

“Es bueno propiciar que el escenario de la feria sea integral, que la familia halle otros motivos para salir de casa. Requiere trabajo pero se justifica.

“Tengo la impresión que es una actividad espontanea, de poco nivel organizativo, y eso lógicamente le resta calidad y favorece a que los aprovechados estén de fiesta”.

Félix González: “Debemos impulsar al máximo el autoabastecimiento alimentario local; cada municipio tendrá compromisos muy serios en esta dirección y ello obligará a un superior esfuerzo de los factores de la agricultura, el gobierno, de la ANAP.

“De nada valdrá todo lo que se haga si las producciones no se controlan correctamente. Reconozco que es un camino difícil, complejo, pero hay que transitarlo”.

Por: Xamir García

 

 

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