¡Las madres son únicas!

las madres son únicas

Las madres son únicas!!!
… y por eso creo que todos los amaneceres, atardeceres, y hasta las madrugadas, deberíamos entregársela a ellas. El tiempo que le dediquemos e invirtamos en atenderlas y hacerlas feliz, nunca será suficiente.
Pienso en mi mamá próxima a cumplir 84 años y está ahí, esperando cada día mi llamada, oír mi voz, verme, tenerme cerca y eso me hace muy feliz; también en mi hermana y mis hijas, mi familia!!
Pero no solo ellas están en mi pensamiento, no. A cuántas más conozco, las que quiero, aprecio y considero tanto. La de mis hijas y ellas propiamente, la de mis amigos de la infancia, de mis compañeros de trabajo; las que laboran a mi lado y comparten cada jornada ahí, muy próximas…. mis vecinas, cuántas respetables y adorables señoras!!
Pero voy más lejos y pienso en las que ya no están, o las que se encuentran en ultramar, más allá de las fronteras por cualquier razón. Vienen a mi mente las internacionalistas, lejos de sus seres queridos, de su pueblo, de su gente!!
Qué decir de las madres, esposas e hijas de nuestros hermanos injustamente prisioneros del imperio!! Cuántos años sin verlos, sin disfrutar su presencia, cuántos desvelos. Siento una inmensa mezcla de alegría y dolor por las que están y las que no!!
Quizás por todo eso, en estos días, me motivaron tanto unos versos llegados a través de un colega, de la autoría de un hijo del Mayabeque llamado Alberto Omar Tejeda Rocha, los que a continuación publico para el disfrute de ustedes.
Felicidades a todas las madres del mundo, a esas mujeres excepcionales, únicas y verdaderas; a nuestras progenitoras y a tantas otras diseminadas por el universo. FELICIDADES A TI, MI VIEJA!!!

MADRE INETERNACIONALISTA

Madre Colaboradora,
sacrificada y activa,
para ti, te llega un viva
de todo aquel que te adora.

El respeto que se añora
conoce de tu raíz,

y ojalá te halles feliz
sin llevar tan fina tela,
por la que está en Venezuela
o en algún otro país.

Alberto Omar Tejeda Rocha
Nota: La foto que acompaña estas líneas es de una madre internacionalista de mi tierra natal, San Nicolás, Mayabeque, una estomatóloga, con su hija y su nieta.